| 24 de Febrero |
| Grito de Baire |
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| Monumento a José Martí en el Parque Central de La Habana |
• Santos católicos que celebran su día el 24 de febrero: |
- En el Almanaque Cubano de 1921: |
San Modesto y Santa Primitiva, virgen |
- En el Almanaque Campesino de 1946: |
Santos Matías, Ap., Montan y Sergio, mártires Modesto, obispo, y Edelberto, confesores y Santa Primitiva, virgen |
• Natalicios cubanos: |
Zenea, Juan Clemente: -Nació en Bayamo el 24 de febrero de 1832 y murió (fusilado por los militares españoles en La Cabaña) el 25 de agosto de 1871. La poesía y la patria fueron sus dos grandes pasiones. |
El 24 de febrero en la Historia de Cuba
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• 1956 - |
- De la Iglesia Católica en Cuba: Se efectúa la coronación canónica de la imagen de la Virgen de Regla en la Catedral de La Habana. |
• 1899 - |
- Hicieron su entrada en La Habana las tropas cubanas al mando del generalísimo Máximo Gómez a los acordes del Himno Invasor, letra del general Enrique Loynaz del Castillo y música del general Dositeo Aguilera. Este himno fue compuesto el 15 de noviembre de 1895 siendo adoptado enseguida por el general Antonio Maceo. |
• 1895 - |
Grito de Baire
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- Comienza la Guerra de Independencia en distintos lugares de la Isla de Cuba de acuerdo a la Orden de Levantamiento enviada desde los Estados Unidos por José Martí y demás jefes del Partido Revolucionario al compatriota Juan Gualberto Gómez que se encontraba en la Ciudad de La Habana. Fue en Baire donde se dio el grito de Independencia por el general Salcedo, siendo muy numeroso el contingente alzado a la voz de los hermanos Lora, quienes recibieron instrucciones del general Guillermo Moncada. |
- Emeterio S. Santovenia en “Un Día Como Hoy” de la Editorial Trópico, 1946, páginas 115-116 nos describe los acontecimientos del 24 de Febrero de 1895 en la Historia de Cuba: |
“Las instrucciones enviadas desde Nueva York por Martí a su delegado en La Habana, ya avezado servidor de Cuba en medio de peligros y persecuciones, Juan Gualberto Gómez, había puesto en movimiento a los comprometidos a llevar la nueva demanda contra España. El entusiasmo, de antes prendido en los pechos honrados, se sentía entonces más inflamado que nunca. La hora de renovar las viejas proezas de la guerra se aproximaba. Más aún: parecía advenir el día de la felicidad misma del pueblo cubano. Las cadenas arrastradas durante cuatro siglos pesaban demasiado, y el solo hecho de decidirse a romperlas era como sacudir un profundo letargo. |
“En Cuba existía fuerte raigambre de descontento y enemiga hacia los procedimientos que el régimen colonial se empeñaba en perpetuar con daño para los intereses inmanentes del país. El incumplimiento de promesas hechas en momentos solemnes, el atraso padecido por la mayoría, la corrupción administrativa y del pueblo de la Isla y las trabas con que tropezaban manifestaciones esenciales del progreso colectivo alimentaban los naturales anhelos de independencia. La certidumbre de que sólo por medio de las armas alcanzaría Cuba una situación más libre y próspera crecía sin cesar. |
“La salida de Juan Gualberto Gómez de La Habana, los aprestos del grupo dirigido en Manzanillo por Bartolomé Masó y la ausencia de Santiago de Cuba de muchos de los señalados como fáciles a tomar las armas de la rebeldía, con otras novedades de parecida índole, fueron síntomas inequívocos de que la guerra estaba pronta a estallar. La fe patriótica tuvo que experimentar favorables reacciones. Los clanes del Partido Revolucionario Cubano iban a entrar en franco período de ejecución. La obra preparada a costa de sacrificios y amarguras en la emigración, bajo la jefatura del Apóstol, comenzaría a traducirse en el desplome del sistema colonial. |
“Varios fueron los grupos de conspiradores que el 24 de febrero de 1895 se lanzaron a los campos de Cuba en son de guerra contra la dominación española. Guantánamo, Bayate, Baire, Ibarra y jagüey Grande se señalaron como lugares en que se manifestó el espíritu bélico de los separatistas. Estos núcleos de sublevados no corrieron igual suerte. El de Ibarra, capitaneado por Juan Gualberto Gómez y Antonio López Coloma, fue deshecho. El de Baire alcanzó especial atención, a pesar de haber estado acompañado de una rara mezcla de propósitos autonomistas y emancipadores. El de Bayate, conducido por Bartolomé Masó, tuvo, la virtud de resistir a todas las tentaciones insinuadas por los defensores de la Colonia. El movimiento del 24 de febrero se salvó del fracaso que por tantos caminos buscaron los adversarios de la independencia. Y la subsistencia del esfuerzo feral aseguró el avance de la lucha concebida y plasmada por José Martí.” |
• 1812 - |
- Por Real Orden de esta fecha y otra de 20 de febrero de 1816 se estableció la escuela náutica en el pueblo Regla. |