| 22 de Febrero |
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| Busto de José Martí en el parque de Santa María del Rosario |
• Santos católicos que celebran su día el 22 de febrero: |
- En el Almanaque Cubano de 1921: |
La Cátedra de San Pedro en Antioquía, Santa Margarita de Cortona, San Pascasio y Abilio, confesores y Santa Eleonor, virgen y mártir |
- En el Almanaque Campesino de 1946: |
La Cátedra de San Pedro en Antioquía, Santos Pascasio y Abilio, confesores y Santa Margarita de Cortona, penitente |
El 22 de febrero en la Historia de Cuba
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• 1947 - |
- De la Iglesia Católica en Cuba: De febrero 22 al 24 se celebra en La Habana el I Congreso Eucarístico Nacional de Cuba. |
• 1877 - |
- Muerte de Francisco Vicente Aguilera en Nueva York. |
Emeterio S. Santovenia en “Un Día Como Hoy” de la Editorial Trópico, 1946, páginas 111-112 nos describe los acontecimientos del 22 de Febrero de 1877 en la Historia de Cuba: |
“A Francisco Vicente Aguilera cupo la honra singular de ser el genitor de la insurrección cubana iniciada en 1868. Su posición económica era privilegiada. Las tierras que constituían parte de su patrimonio ocupaban superficie mayor que la de alguno de los estados alemanes. Esta circunstancia no lo apartó de ideas y obras de ejecución riesgosa. Con sencilla valentía tomó a su cargo la tarea de organizar la lucha armada que había de disputar a España su dominación en Cuba. Fue él de aquellos a quienes Martí se refirió cuando dijo que los ricos, que en otras partes se le opusieron siempre, en Cuba hicieron la guerra. |
“Aguilera fue hombre de prudencia extremada y de actitudes juiciosas. Nadie estuvo en situación mejor que él para encabezar los trabajos fomentadores de una rebelión en Cuba. Sin embargo, no se mostraron tardos los agentes del gobierno colonial en abrigar sospechas respecto de la conducta del opulento varón. Con motivo de alborotos e incidentes ocurridos en Bayamo en los días de Santiago y Santa Ana, con ostensibles manifestaciones de hostilidad al régimen político dominante en la Isla, recayeron en Aguilera serios cargos: se le supuso y señaló como inductor de lo sucedido. El teniente de gobernador de Bayamo, Julián de Udaeta, lo llamó a su presencia y le dijo: "Señor Aguilera, sé que es usted el instigador de esta asonada, extrañándome mucho que un hombre que peina canas se meta en asuntos de esa naturaleza. Tengo tomadas mis medidas, y le juro a usted que haré ejemplar castigo sobre cualquiera que grite: ¡Muera España!" Aguilera sintió indignación por el tono autoritario que empleó Udaeta, y en el acto repuso: "Aseguro a usted que no he tomado parte en ese asunto; pero también le juro, como caballero, que, si Francisco Vicente Aguilera toma algún día parte en asuntos de esa naturaleza, ha de hacer temblar a España." Saludó el prohombre bayamés a su colocutor, que debió de sentir estupefacción, y se marchó. |
“Desde principios de 1867, cuando inició la conspiración, hasta una década después, el 22 de febrero de 1877, al expirar en frío suelo extraño, Aguilera acopló sus procederes a la recia moral evidenciada en su mencionada contestación al teniente de gobernador de Bayamo. Más de una vez quienes en Cuba dominaban a nombre de España temblaron ante las fuerzas morales engendradas por el coraje de hombres de la contextura de Aguilera. |
“Los merecimientos de Aguilera lo elevaron a la calidad de señor potísimo en las fastos de la guerra de los Diez Años. Pareja gloria alcanzó con sus desasimientos. Circunstancias varias pusieron a Carlos Manuel de Céspedes a la cabeza del movimiento armado al, surgir éste, y Aguilera acató sin protesta ni acidia un hecho que lo colocaba en segundo plano. No regateó su personal concurso a la magna tarea por él animada y alimentada. Con su brazo, su temperamento conciliador y su fortuna en bienes materiales concurrió a salvar la insurrección. Sus méritos fueron solemnemente exaltados en Guáimaro el 11 de abril de 1869, el día en que Céspedes lo propuso para secretario de la Guerra y la Cámara de Representantes proclamó su condición de precursor en la difícil obra de repujar las instituciones privativas de la República.” |
• 1763 - |
- Paz de Versalles, por la cual Gran Bretaña devolvió La Habana a España. |
• 1731 - |
- Real Cédula y testimonio de la escritura de las condiciones para la fundación de la ciudad de Santa María del Rosario, en el ingenio Quiebra Hacha. |